lunes, 4 de mayo de 2015

Mi domingo de yoga inter avanzado

El domingo a eso de las 11 de la mañana fui a una clase inter avanzada de yoga. Comenzamos con tres om seguidos de una meditación. Creo que nunca había meditado tanto tiempo en mi vida, seguí todas las indicaciones que daba el profesor haciéndome consciente de cada una de las partes de mi cuerpo y de su temperatura.
Empezamos por los pies, seguidos de las pantorrillas, muslos, caderas y mientras hacía eso, llego un momento donde pude escuchar claramente a mi voz interior, sonaba como una bestia desesperada. Por un momento casi entro en pánico, pero a través del uso de técnicas secretas de respiración pranayama que aprendí en youtube pude calmarme y llegar a una importante conclusión… Tenía hambre, mucha hambre. Insistí en mi respiración y pude darme cuenta que es así como la mente trata de tomar el control, algunas veces a través de pensamientos y otras veces se manifiesta en tu cuerpo. Una vez calmada la mente y el hambre proseguí hasta que llegamos al fin de la meditación.
Mi cuerpo estaba tan relajado que se había dormido casi por completo. Mientras todos se reincorporaban a la posición de perro dos como lo indico el profesor, yo sufría por reincorporarme y me imaginaba que así se sentiría Maickel Melamed tratando de hacer yoga. Estoy seguro que ti que me lees se te ha dormido alguna vez una pierna o algo, imagínate todo el cuerpo. Luego de un par de minutos mi cuerpo volvió a la normalidad y pude seguir con mi práctica.
El profesor coloco de fondo musical una especie de bossa nova brasileña que le dio cierto ritmo y alegría tropical al ambiente mientras hacíamos asanas (posiciones) con permanencias más extendidas y exigentes de lo normal. Llego un momento en el cual mi cuerpo realmente sentía dolor por el esfuerzo de las permanencias, fui en ese momento cuando ocurrió algo inesperado, la bossa nova ceso de sonar y un hombre empezó a hablar en portugués. Al principio era extraño, pero luego se volvió más extraño aun cuando el portugués se volvió un poco más entendible y juraría que estaba escuchando a un pastor de pare de sufrir dando un sermón “Hoje é domingo, domingo, para louvar o Senhor !!!”. Creo que era una prueba del profesor para probar nuestra concentración mental a la cual creo que todos fallamos porque luego de unos minutos todos empezamos a reír incontrolablemente, no se los demás pero mi asana de ese momento se desarmo completamente.
Logramos seguir adelante y volvió la bossa nova, créanme que la extrañaba. Al final como siempre llegamos al savasana que para quienes no saben esa posición con la que se cierra cada clase y que parece que estas como muerto. Es bastante relajante, yo aproveche ese fondo de música brasileña para darme un paseo mental por Copacabana, en Rio de Janeiro imaginándome esa hermosa playa. Por su puesto, acompañado de la chica que me gusta en un restaurante a la orilla del mar, disfrutando de una sobrasa feijoada y de una sabrosa bebida de esas que preparan allá. Es que todavía tenía hambre. Y es así como disfrute de una excelente clase de yoga inter avanzada Emoticono smile

lunes, 13 de abril de 2015

Simplemente corro



No corro para huir

Corro para encontrar soluciones

Corro para vivir

Corro para amar

Aprendí a usar los ritmos

A veces lento, a veces rápido

Aprendí a convivir conmigo en cada kilómetro que corro

Las grandes distancias son solo una distancia más que recorrer

Aprendí que a veces es necesario descansar

Corro y disfruto del camino

Corro y en cada kilómetro pienso en ti

Especialmente cuando veo el cielo al amanecer, es hermoso

A veces corro pensando en muchas cosas para terminar pensando en nada

Simplemente corro

viernes, 13 de febrero de 2015

La distancia



Siempre he pensado que hay distancias que solo pueden ser entendidas por algunas personas.
Por ejemplo. Yo entiendo de 21, 42 kilómetros y de distancias en montañas. También entiendo de distancias que se miden en días. Pero esta distancia que hay entre tú y yo, imposible de medir en kilómetros o días. No la puedo entender
.
Algunas veces logro verte pasar por instantes. A veces te encuentro en una taza de té, otras en el olor a menta que invade mi cocina.

Hace poco me tomaste por sorpresa; te vi en una sonrisa fresca e indetenible, acompañada de ojos azules.

A gusto en mi luto solo podría describirte como una infección, que poco a poco se apodero de mi. Una infección que hoy me hace sonreír de nuevo.


Hoy sé que la distancia entre tú y yo se acorta en muchas partes. Poco a poco terminaremos habitando el mismo espacio. 

jueves, 5 de febrero de 2015

¿Quién es el responsable de la situación actual de Venezuela?


Hoy en día es más que evidente que algo anda muy mal en Venezuela y cuando se trata de buscar responsables siempre es fácil señalar a otro. Esto a mi parecer es parte de la realidad del venezolano.  El pueblo descontento señala al gobierno, el gobierno y sus partidarios señalan a la oposición, la oposición señala al gobierno y así se genera un ciclo que ofrece pocas soluciones tangibles a los múltiples problemas que afectan a la nación.

Venezuela se encuentra en una etapa de caos tan grande que ya no importa quién lo inicio, solo importa quién lo va a resolver. Ciertamente el gobierno con sus aciertos y desaciertos tiene responsabilidad en la situación que se vive en el país. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta que este gobierno es ineficiente en casi todas las aéreas que le competen. Aun si fuera cierto que existe una oposición que les hace un gran boicot y naciones extranjeras que le dan vuelta a la economía mundial solo para derrocar al gobierno actual sigue siendo evidente su ineficaz actuación para prevenir el deterioro de la calidad de vida del país.

Por otro lado el sector opositor es un frente fraccionado de apariciones esporádicas a conveniencia propia que solo nos recuerda la realidad que vivimos y culpa de esto al gobierno. No hay mucho que decir del alcance que puede tener una oposición fraccionada y que solo se remite a culpar a otro. Tomemos en cuenta que su oferta es una Venezuela diferente, pero ¿en realidad están libres de responsabilidad en todo lo que sucede?

¿Y qué hay del pueblo venezolano? a mi parecer. Somos los mayores responsables de la situación actual. Muy desafortunadamente somos un pueblo que en su mayoría sigue esperando que alguien venga a resolver nuestros problemas o que estos se resuelvan por obra y gracia de dios. No podemos esperar tener representantes muy diferentes de nosotros mismos. Para muestra un botón. Nuestro presidente diciendo en cadena nacional. “dios proveerá”.

Mientras en otros países se tiene la cultura del “si yo no lo hago, tu tampoco lo haces”, los venezolanos hemos implantado el “si tu lo haces, yo también lo hago” en lo referente al incumplimiento de las leyes.
Y es así como hemos construido una sociedad en la cual es común en nuestro día a día ver como la mayoría de los ciudadanos se comen la luz de un semáforo, negocian evitar una multa con el policía de turno; otros generan caos en los supermercados para poder obtener productos regulados y revenderlos dentro o fuera del país así como encontrar un beneficio económico de cualquier forma de control que el gobierno ha tratado de establecer, irónicamente para mejorar la situación del país y por ende del ciudadano. 
Aunque exista un porcentaje de venezolanos que cumplen las leyes. Definitivamente no nos hemos preocupado lo suficiente por participar activamente en construir una cultura de unidad y de toma de acciones en beneficio de todos.

Dado este comportamiento, ¿cómo podríamos esperar tener un gobierno diferente?
Hemos permitido que la cultura de la escasez, la corrupción  y el facilismo se apodere de nosotros, y parte de la solución pasa por que cada uno de los venezolanos tome como estilo de vida una cultura de responsabilidad por los problemas que nos aquejan, en un país que tiene de todo y para todos.

Erick Vivas

@erickvivas

lunes, 20 de enero de 2014

El cuadro de la vida



Me pregunto si tú también puedes ver la vida por un instante en su totalidad, ¿sabes?, te detienes y puedes verla completica, como un cuadro inmenso, quizás infinito donde ves plasmada cada parte de tu vida, tu familia, tu pareja, tus aficiones, el trabajo, tus amigos, conocidos, viajes, recuerdos de cada etapa de tu vida y pare usted de contar. 

Es una sensación extraña, sabes que puedes verlo todo al mismo tiempo pero cuesta concebirlo, solo sabes que todo está ahí y si lo decides te paseas por la parte que quieres como en detalle, el lujo de la globalidad aun es muy grande cuando quieres resolver algo. A cada cuadro lo puedes poner en movimiento en la dirección que quieras, claro, también puedes fantasear, pero solo te lo recomiendo para el futuro, así como una suerte de bosquejo de lo que quieres.  

Lo que fue ya fue y simplemente es, hay que aceptarlo, tal vez llegues a verlo como realmente fue, sin mascaras, sin malas interpretaciones, tal vez saques algo positivo del asunto, si no, mejor déjalo así que ya no hay nada que hacer. La parte más importante es la del presente. El punto exacto antes del cuadro siguiente, ¿sabes que está pasando?, porque ese es el punto donde decides si todo está bien o es mejor cambiar algo, así que asegúrate de saber bien que pasa, la decisión que tomes debe venir acompañada de seguridad, la alegría siempre debe estar presente, si te lo preguntas, las tristezas son solo temporales, siempre encontraras la alegría tras todo eso. 

Personalmente creo que siempre debemos ver cada uno de esos cuadritos que están en nuestro presente, atentos de ir trazando una raya aquí, un punto allá y todas las pinceladas que se necesiten, los colores son infinitos, para que el próximo cuadro se parezca mas y mas a ese bosquejo con el que has estado soñando últimamente. Me encanta soñar, la vida es tan infinita y tiene tanto por explorar, que siempre hay un nuevo sueño que podemos hacer realidad. 

Llevo una lista inmensa de sueños hechos realidad, pero me entusiasma saber que puedo seguir tachando sueños como reales en mi lista, tal vez un día nos encontremos y sin decirnos nada, una sonrisa espontanea y llena de vida surja en ambos, sabiéndonos cómplices de este asunto de soñar y hacer realidad, tal vez hagamos realidad un sueño en conjunto. Tal vez más.

Erick Vivas

Las creencias




Siempre me ha gustado todo lo que tenga que ver con mejorarse a uno mismo. Hace poco me encontré con un amigo a quien no veía desde hace años, quizás unos 8 o 10 años. Recuerdo que era uno de mis mejores amigos en la universidad. Alguien muy jovial y de alta confianza. Pero era una de esas personas que bebía y veía la vida en general con simpleza. Al verlo luego de todo ese tiempo vía aquel amigo que siempre cargaba jean, una franela, zapatos deportivos y un bolso. Tal cual como en la universidad. Por fuera era casi la misma persona, un poco más viejo pero el mismo de hace algunos años atrás. Mi sorpresa cuando nos sentamos a tomar un café y conversar sobre nuestras vidas, era que no era el mismo de hace tanto tiempo. Si ya sé, no puede ser el mismo. Todos cambiamos aunque no lo notemos. Pero me sorprendió que realmente había cambiado mucho. Ya no tomaba como antes. Había crecido espiritualmente, logro asumir y generar soluciones para situaciones realmente difíciles como el divorcio y otras cosas que no mencionare porque creo que son personales. Pero fue increíble. Me conto como había empezado a leer libros de autoayuda e ir a terapia.
Se terminó convirtiendo en un hombre con herramientas para enfrentar la vida. Un hombre que había cambiado sus creencias para ser alguien que podía alcanzar la felicidad. Es hoy en día un alto ejecutivo de una compañía extranjera. Ha formalizado una relación de pareja que como todos sabemos nunca esta exenta de problemas, pero si con la posibilidad de enfrentarlos y crecer. Y esta en paz.
Como lo hizo, trabajándose así mismo. Me comento sobre una terapia que estaba haciendo, Theta Healing. La verdad que nunca la había escuchado, me comento que te ponían de pie y te hacían preguntas y tu cuerpo respondía. Las preguntas van dirigidas a revisar tus creencias. Si tienes creencias que no son buenas para ti viene el proceso de curación y de cambiar esa creencia para que alcances tu máximo potencial. Estuvimos dialogando sobre las distintas terapias y me explico algunas cosas interesantes, lo cual me llevo a ir a realizar la terapia y ver los resultados. Les cuento, en dos meses he realizado tres sesiones. ¿Los resultados? Mi vida no ha cambiado de la noche a la mañana, lo que si les puedo decir es que con respecto a otras, el proceso de cambio sobre como veo la vida ha sido rapidísimo. Veo que mis creencias son diferentes ahora. Y me siento mucho más en paz conmigo mismo.

Así que se las puedo recomendar. En cuanto a las creencias les puedo decir esto, a veces podemos creer que creemos algo y en nuestra alma o subconsciente es algo diferente. Eso es lo que hace el Theta Healing.  Cura desde el alma. Más allá de nuestro consciente, donde no hay posibilidad de engañarnos. 

sábado, 18 de enero de 2014

Un poco más



Me gusta correr, mejor dicho amo correr, tal vez pueda pasar una semana sin hacerlo, como todo a veces necesitamos un espacio, un cambio, pero siempre se que es parte de mi vida, que vuelvo a correr y amo ese momento. Empezar a correr no fue fácil, hacerlo al principio 15 o 20 minutos era todo un reto, pero la sensación valía la pena, poco a poco vas corriendo más rápido y mayor distancia, tu cuerpo se va adaptando.  Hoy en día corro más de 3 horas y voy por más. Tal vez sea una persona poco satisfecha o que siempre busca una nueva frontera. Hay personas que solo corren 10K, otras se quedan en 21K, yo me pregunto cuánto más podre correr, a veces me preocupa que ya donde estoy el esfuerzo es bastante grande. Pero luego recuerdo mis inicios y me doy cuenta de que solo es cuestión de decisión ver a hasta donde se llega. Me gusta pensar que si nadas siempre puedes dar una brazada mas, si corres siempre puedes dar un paso más, si amas siempre puedes dar un abrazo más y una palabra más que manifieste ese amor. Como dice el principito “dar amor no agota el amor. Por el contrario… lo aumenta”. Mientras mantengamos un balance, mientras el amor que sentimos por nosotros mismos sea el que manifestamos, siempre podremos dar un poco más.